Quiénes somos
¿Quiénes son las Hijas Benedictinas de la Divina Voluntad?
Nunca es fácil escribir sobre uno mismo. Las reglas básicas de la escritura sugieren empezar con un comienzo fuerte, atrapando al lector desde el principio con algo interesante, emocionante o impresionante. Pero para describir a las Hijas Benedictinas de la Divina Voluntad sólo se nos ocurre una palabra: FAMILIA. Exteriormente no encontrarán nada especialmente notable en nuestra comunidad. Aunque tratamos de poner todo el corazón y toda el alma en cuanto hacemos, Dios no nos ha dado grandes talentos ni capacidades que nos distingan de otros grupos religiosos (ni siquiera que nos pongan a su altura). Nuestra misión es mucho más sencilla y más escondida, pero no por ello menos exigente: vivir la Divina Voluntad de Dios en el amor y la caridad como la Sagrada Familia en Nazaret. Pero antes de seguir adelante, retrocedamos un poco y veamos cómo se fue conformando el plan del Señor.
Nuestros comienzos
La Madre Gabrielle Marie, Madre Superiora y fundadora de las Hijas Benedictinas de la Divina Voluntad, comenzó su vida religiosa como Clarisa de la Adoración Perpetua en los Estados Unidos. Durante treinta y tres años aprendió mucho bajo la santa guía de su difunta Abadesa, la Madre Angelica, fundadora del Santuario del Santísimo Sacramento y de EWTN (Eternal Word Television Network). A pesar de haber conocido a muchas figuras religiosas famosas e incluso santas gracias a la relación de su monasterio con esa exitosísima cadena de televisión católica, el momento más importante de la vida de la Madre Gabrielle Marie llegó en 1998 de la mano de una joven postulante a su cargo. A partir de una sencilla petición de permiso para leer un libro que su abuela le había regalado a la hermana, la Madre descubrió, comenzó a leer y se enamoró al instante de los escritos sobre la Divina Voluntad de la Sierva de Dios Luisa Piccarreta.
Avancemos hasta 2009: tras nueve años como Vicaria y dieciséis como Maestra de novicias, la Madre Gabrielle Marie recibió un año sabático. Como necesitaba algún tiempo para adaptarse a la vida fuera de la clausura, decidió hacer un retiro en un monasterio benedictino con su amigo de muchos años y director espiritual, el P. Jacques Daley, OSB. Después de mucho tiempo de discernimiento en oración con él y con el P. Elijah (un monje benedictino que también estaba bajo la dirección del P. Jacques y que estaba enamorado de las obras de la “pequeña” Luisa), el Espíritu Santo puso en el corazón de cada uno algo sorprendente. Con el aliento del P. Jacques, tanto la Madre Gabrielle Marie como el P. Elijah sintieron una clara llamada de Dios a fundar en Italia una nueva comunidad monástica dedicada a la adoración eucarística y a los escritos de Luisa Piccarreta sobre cómo vivir en la Santísima y Divina Voluntad de Dios. Compuesta por hermanos, hermanas y laicos, la comunidad procuraría unir el espíritu benedictino de oración, trabajo y hospitalidad a la vida de la Sagrada Familia, convirtiendo sus respectivos monasterios y hogares en pequeños Nazarets.
En 2011 la inspiración se hizo realidad, cuando Su Excelencia Mons. Luigi Negri acogió a las Hijas Benedictinas de la Divina Voluntad como Asociación Pública de Fieles en la Diócesis de San Marino-Montefeltro. Los Monjes Benedictinos los siguieron tres años después, bajo el obispo Andrea Turazzi, en la misma diócesis. Y por fin, en 2016, la familia quedó completa, cuando nuestro obispo dio su permiso y su bendición para fundar la Tercera Orden (o rama laical) de los Oblatos Benedictinos de la Divina Voluntad.
¿Qué hacen ahora las hermanas?
Después de dos años buscando un monasterio, las Hijas Benedictinas encontraron por fin una “Casa Madre” en el pequeño pueblo italiano de Talamello, en la provincia de Rímini. Allí vivimos un horario monástico completo de oración y trabajo, procurando llevar una vida muy interior de contemplación dentro de un contexto de labor exigente, pero gratificante, y de afecto familiar. Tanto en nuestra pequeña capilla dedicada al Padre Eterno como en la iglesia parroquial del pueblo, Nuestro Señor está expuesto en el Santísimo Sacramento durante ocho horas cada día. Cada hermana dedica dos horas diarias a la adoración silenciosa, además de las otras oraciones comunitarias que rezamos juntas ante el Santísimo Sacramento, como las siete horas del Oficio Divino, la Coronilla de la Divina Misericordia y el Santo Rosario. Cuando no estamos rezando, lo más probable es que encuentren a las hermanas cocinando, limpiando, cosiendo, trabajando en el jardín o ocupándose de tareas administrativas. Como la vida benedictina es una vida de gran equilibrio, nuestro horario diario incluye también una hora de tiempo libre personal durante el día (en la que las hermanas pueden dar un paseo, dedicarse a una afición o simplemente descansar), así como la recreación comunitaria cada tarde.
Aunque nos consideramos una comunidad religiosa plenamente contemplativa, no somos de clausura, pues también sentimos la llamada a compartir con otros nuestra vida de oración. Cada gota de amor que Nuestro Señor derrama en nosotras durante las horas de oración ante el Santísimo Sacramento, procuramos dejarla desbordar sobre las personas que encontramos…con el objetivo de llevarlas a Cristo, no a nosotras. Además de promover la Adoración Eucarística en nuestra iglesia parroquial, asistimos allí cada día también a la Santa Misa, dirigiendo el canto y haciendo de sacristanas. Algunas hermanas enseñan catequesis, visitan a nuestros vecinos enfermos y ancianos, o sencillamente procuran ser una presencia entre la gente. Cuando el Espíritu Santo ofrece la oportunidad, aconsejamos a quienes desean desarrollar una relación más profunda e íntima con Dios y compartimos el gran don de la Divina Voluntad a través de los escritos de Luisa Piccarreta. Todos los jueves a las 11 a. m. (EST) somos invitadas de un programa de Radio María titulado The School of Mary: A Kindergarten in the Divine Will. También intervenimos dos veces al mes en el Mary’s Hill Online Contemplative Divine Will Cenacle. Aunque estamos lejos de ser expertas, simplemente compartimos nuestras experiencias personales y lo que hemos comprendido, esforzándonos nosotras mismas por vivir en la Santísima Voluntad de Dios. *
En realidad, la Divina Voluntad no es para nosotras un carisma, sino una forma de vida. Cada hermana no sólo está obligada a leer al menos una hora al día de los treinta y seis volúmenes del diario de Luisa, sino que todas procuramos hacer lo posible por vivir en la Divina Voluntad según estas mismas enseñanzas de Nuestro Señor. Si rezamos, pedimos a Jesús que venga a rezar en nosotras. Si trabajamos, es Él quien trabaja en nosotras. Si atendemos a la gente, es Jesús quien lo hace en nosotras. A lo largo de nuestro sencillo día, procuramos unirnos al Señor lo mejor que podemos y darle todo el honor y toda la gloria que merece. Es una manera de rezar siempre, en cada respiración, latido del corazón, pensamiento, palabra y obra, igual que Adán y Eva antes de la Caída y que Nuestra Santísima Madre durante cada segundo de Su vida. Cuanto más morimos a nosotras mismas, cuanto más nos damos cuenta de nuestra nada, cuanto más dejamos que Jesús tome el mando y lo haga todo en nosotras…más crecen nuestra paz, nuestra alegría y nuestro amor. Se nos ha dado la perla de gran valor a cambio de nada más que nuestra propia voluntad humana.
En los Corazones de todo
Como nos muestra en Nazaret nuestro querido y glorioso San José, el secreto de todo está entre los Sagrados e Inmaculados Corazones de Jesús y de María. Como la Sagrada Familia, creemos que vivir juntos en el amor haciendo humildemente las “pequeñas cosas” que el Señor nos pide cada día es el camino más seguro para glorificar a nuestro Padre Eterno. Puesto que Dios parece preferir a los pequeños, a los débiles, a los insignificantes, a los más pequeños…eso es lo que las Hijas Benedictinas de la Divina Voluntad procuran ser y lo que esperamos seguir siendo siempre.
“Dejen que los niños vengan a mí y no se lo impidan; porque el Reino de los Cielos es de los que son como ellos.” (Lucas 18:16-17)
* Si te interesa leer los escritos sobre la Divina Voluntad de la Sierva de Dios Luisa Piccarreta, visita la página ÁRBOL GENEALÓGICO de nuestro sitio web y desplázate hasta Luisa. Allí encontrarás todo lo que necesitas.
** Para recibir regularmente las invitaciones a los Mary’s Hill Online Contemplative Divine Will Cenacles, escriban un correo electrónico a Peter DePalma a la dirección maryshill@queenofthedivinewill.org.
*** Si quieren escuchar nuestro programa en Radio María… Escuchen EN VIVO en radiomaria.us/live-radio-maria Escuchen los programas ARCHIVADOS en radiomaria.us/category/podcast/school-of-mary
